Cartas a Mar

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He pasado estos meses trabajando con niños en riesgo de exclusión social en el barrio más multicultural de todos a los que esta aventura me está llevando. Compartiendo tanto tiempo con los niños, esos que todos podríamos haber sido, he tenido la necesidad de escribir. No quiero saber de porcentajes, ni de patrones que producen esta situación, o de qué depende. Estoy viendo cómo los seres más “vulnerables” pasan miedo, hambre o frío, y sé que es una situación que se repite mires a dónde mires, en cualquier rincón del mundo. Tendrá “explicaciones”, pero me parece triste intentar racionalizar algo tan sumamente injusto, y me produce cierta rabia la actitud de muchos ignorando por completo la realidad, y la pobreza del alma de otros tantos. Es como aquella canción triste que todos oyen y muy pocos se paran a escuchar. Hay muchas situaciones crueles en el mundo, pero sin lugar a dudas, las que se viven en la infancia son especialmente difíciles y determinan quiénes seremos, estas circunstancias también determinan la sociedad del mañana.

 

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Cada vez que uno de ellos me abraza o me coge de la mano siento mi cuerpo entero transportándose al pasado. Ser tu hermana ha sido de los regalos más bellos que me ha dado la vida, he sentido el lujo de haberme transformado en escondite para ti, ser esa valentía que empuja cuando lo necesitabas, pero lo mejor han sido las veces que hemos sido puerto seguro, la una para la otra… o las incontables ocasiones en las que has sido mi ancla a la vida. Aún cuando todo era incierto, me has permitido acompañarte en cualquier camino, hasta que cogieras confianza y carrerilla. Divagábamos durante horas sobre la revolución que en secreto estábamos planeando, la misma que ahora estamos viviendo. ¿Quién nos diría que a susurros y buscándonos entre la oscuridad en aquellas interminables noches heladas, podríamos lograr salir de cualquier infierno?, ¿quién me diría que estaba recibiendo siempre mucho más de lo que entregaba?.

 

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Ahora que ya somos mujeres adultas, que sabemos de sobra lo que queremos, y podemos ver el mundo como antes nos era difícil imaginarlo, me siento afortunada de recibir tanto apoyo incondicional, de emprender cada viaje de vuelta con una sonrisa en el corazón, porque cuando llego a casa la música que siempre suena es la del respeto y la tolerancia. Supongo que ésta es la razón por la que a menudo se me escapa la lágrima amarga de quien extraña, de quien sabe bien dónde le curan, con tanto amor, cualquier  herida. Pero también tengo la sonrisa ancha de quien encontró todo por lo que vale algo la vida, a menudo pienso que siempre seremos todos esos caminos recorridos, pero justamente hoy quería contarte, como antes, muy bajito, que recorreré los que estén por delante siempre con tu sonrisa como guía. He llevado tu amarillo y tu fuerza calmada allá a donde he ido, así que de alguna forma tu esencia también está viajando conmigo. Prométeme que todo lo que hemos creado seguiremos viviéndolo, como experiencia y filosofía de vida y no como un simple recuerdo.

 

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Me encantaría contarles todo a estas niñas y niños, decirles que puede salir bien, que no se tienen que repetir las historias. Ojalá supieran que hace mucho tiempo nosotras fuimos ellas, una soñando con diseñar para mejorar, en canalizar ese arte que quería salir a través de las manos, de las ideas, de los proyectos, para cambiar el mundo que nos rodeaba. La otra, con tantas ganas de viajar y escribir, que se inventó un universo entero y treinta años después le parece familiar lo que ha comenzado a redescubrir. Siento unas ganas inmensas de contarles que a veces te aferras a alguien con amor puro, incluso a ti mismo, intentando que tus sueños se hagan realidad, y puedes lograr lo que te propongas, que el derecho que tienen a ser felices jamás podrán arrebatárselo. Que es totalmente normal que sientan miedo, porque sí, es verdad, la vida a veces está llena de caminos asquerosos, gente repugnante y tanta mierda que a uno le es muy difícil encontrar cómo salvarse. Por desgracia a veces toca verlo demasiado pronto. Pero a medida que vas viviendo desarrollas algunas habilidades y caes en la cuenta: hay que reunir todo el valor que uno encuentre y saltar. Aún con todos los miedos, con tanto vértigo que las piernas y el corazón tiemblan llenos dudas, aunque quieras cerrar los ojos y evadirte… Cuando por fin te permites creer en ti y saltas desde lo alto del acantilado, es posible abrir las alas y emprender el vuelo… Entonces intento buscar las palabras idóneas del mundo adulto que puedan comprender, pero las miradas de los niños son más poderosas que cualquier hechizo, son esos pequeños magos que todos nosotros alguna vez fuimos, su único lenguaje es el cariño. No conocen las frustraciones, lo que vendrá después de esa infancia, todos los días saltan sin miedos, todos los días son valientes y sonríen de nuevo. Así que vuelvo al momento presente, con la misma sensación que tengo contigo, por mucho que yo les doy nunca es más de lo que recibo.

 

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27 comentarios sobre “Cartas a Mar

  1. Mi querida nómada: Me has dejado tocada con esta realidad que nos cuentas, que los demás intuimos pero que a buen seguro solo se puede contar así cuando se vive y se palpa de cerca.
    Todo mi apoyo para ti y para los que están contigo

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    1. Muchas gracias por leerme y por tu cariñoso mensaje, siempre hay personas alrededor que viven realidades difíciles, algunas de ellas salen fortalecidas de maneras extraordinarias. Te mando un abrazo fuerte Úrsula 😊

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  2. Que bello este post! estas palabras son familiares para mi, porque he sentido lo mismo con los niños de escasos recursos a quienes ayudo con mi equipo en Colombia. hermoso trabajo muchas bendiciones para ti.

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  3. 30nomadas, …describes una realidad que a los ojos de muchos es desconocida, ignorada, desapercibida…este post hace que tengamos un aviso de consciencia real a través de unos ojos que la han palpado…sentir que recibes más de lo que das, engrandece cada pequeño acto del ser…dejas una huella en el camino y aliento para los que estamos en él…

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    1. Muchísimas gracias, por tomarte un tiempo para leerme, por comprender mis palabras y sobretodo por sentir esa pequeña y modesta huella, de verdad gracias. Me siento acompañada y arropada por las personas que me animan y dedican un momento a embarcarse en mi aventura nómada. Un abrazo Deborah.

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  4. No puedes ser mas bonitas estas palabras, grande quien escribe y a la que se las dedicas, tengo la fortuna de conocerlas a ambas y espero seguir compartiendo todo lo bueno que les espera en esta vida. Un beso enormeee.

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    1. Una vez me sucedió algo tan bonito justo en el momento que más lo necesitaba, que a menudo suelo recordar la suerte que tuve al encontrarlas. Amigas del alma, te llevare en mi corazón allá donde vaya mi niña😘 que fortuna que existan mujeres como tú en este mundo, te adoro.

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  5. Qué hermoso y cuanta alegría. Tus palabras muestran la belleza de tu sensibilidad. Me pasé buena parte de mi carrera profesional “seducido” por el trabajo con estos niños y sus familias, sobre todo, con sus madres. Creo que esta experiencia va a ser de las más potentes y perdurables de tu viaje.
    También me ha dado “un pellizquito” tu foto de cierre en mi antiguo barrio, sentada en la terraza de Bailén – Las Vistillas en ese hermoso atardecer con la Almudena al fondo.
    Un saludo enorme

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    1. Muchas gracias, tienes toda la razón, es una de las experiencias más potentes del viaje sin lugar a dudas. Los atardeceres de Madrid son pura magia, y de paso el “pellizquito” ha llegado hasta donde estoy, la primera palabra de tu seudónimo coincide con mi nombre. ¡Que bonitas las casualidades!
      Un abrazo 🙂

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  6. Bueno Paz. Otra bonita coincidencia. La que más me gusta es la de haber encontrado una “colega” en el doble sentido de la palabra… Algún día te contaré las que liamos en el Tutelar de Menores y la lucha por sustituir “la caridad” por los derechos humanos fundamentales
    Mi nombre real es Miguel. El nombre del blog surgió buscando la paz con la palabra, “labrándolas”, trabajándolas y cuidándolas, intentando que la luz de la alegría y del conocimiento, se imponga al oscurantismo de la miseria y la ignorancia, que tanto interesa a los hombres “oscuros” tan trajeados ellos, 🙂
    Otro abrazo

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